domingo, 31 de agosto de 2014

El pensamiento de Sokon 'Bushi' Matsumura (1809?-1899) (I)

Los historiadores del karate conciden en que su aparición como arte marcial  más o menos sistematizado, y que por tanto donde comienza su evolución hacia el karate-do moderno,  aparece con la figura de Sokon Matsumura (1809?-1899) (1). Mucho se ha escrito sobre este legendario maestro del Shurite, sobre todo en los últimos años con la aparición de diversos documentos escritos y gráficos. Su historia como miembro de la guardia personal del rey de Okinawa sería digna de una novela o película de aventuras y es hoy conocida por muchos gracias a internet y a la aportación de varios investigadores.

Según algunos investigadores esta litografía, procedente de un grabado del relato del viaje a las Ryukyu del comodoro Perry, en 1853, supone la única foto conocida del famoso guardia real 'Bushi' Matsumura: el hombre situado a la izquierda de la imagen. Otros incluso afirman que el joven de la derecha es su discipulo, ni más ni menos que Anko Itosu. Hasta la aparición de esta foto la única "imagen" conocida de Matsumura era el grabado reproducido bajo estas líneas, donde se ve su característico rostro, ya a una edad más avanzada. 



Sin embargo, no recuerdo haber visto hasta ahora ninguna traducción al castellano de algunos de sus pensamientos (aunque seguramente exista esta traducción, pero yo no la conozco) (2). Por esto me ha parecido intersante reflejar aquí su aportación intelectual al karate-do, que ha sido transcrita por el maestro Kenji Tokitsu en su obra sobre la historia del karate. Según este autor este pensamiento  se refleja en el único documento que se conoce que fue autografiado por Sokon Matsumura. Se trata de una carta dirigida a uno de sus alumnos, llamado Ryosei Kuwae, cuyos descendientes han conservado este valioso rollo caligrafiado por 'Bushi' Matsumura. Algunas de sus consideraciones pueden ser totamente válidas hoy en día (otras, por supuesto, se deben enmarcar en el contexto histórico y social en el fueron escritas). La traducción la he hecho desde el francés a partir de la obra de Kenji Tokitsu "Histoire du Karaté-do". Os recomiento su lectura, especialmente del apartado referente a las tres "especies" que coexisten en la Vía del Arte Marcial. Puede que alguno se vea retratado.

"Es indispensable comprender el verdadero significado del entrenamiento en el arte marcial. Voy a concretar a continuación esta actitud y deberíais examinarla concienzudamente. Para empezar, todas las Vías del estudio del arte marcial se basan sobre un mismo principio y cada Vía comporta tres aspectos... el estudio de la literatura, de la exégesis y del confucionismo.
El estudio de la literatura consiste en aprender de las bellas escrituras y resulta útil para obtener una mejor situación social y una buena renta.

El estudio de la exégesis tiene como objetivo comprender mejor el significado de los textos de Confucio y así poderlos transmitir a otros. Se trata de un estudio enfocado a un mejor conocimiento, pero no por ello podreis profundizar en la Vía.

Estos dos estudios solamente permiten obtener honores en el campo de las letras y por tanto yo no los condidero el verdadero estudio.

El estudio del Confucionismo consiste en conocer lo esencial de cada cosa a partir de la Vía, a ser sincero con la voluntad de uno mismo y correcto en el espíritu, y con ello, administrar la familia, gobernar el país y mantenerlo en paz. Este es el verdadero estudio, el que conviene a un confucionista.


Las tres especies en la Vía del Arte Marcial son: el arte marcial del intelectual, el arte marcial del pretencioso y el arte marcial de budo.


En el arte marcial del intelectual se piensa continuamente en las diferentes formas de entrenamiento y se cambia frecuentemente sin profundizar. Se conocen muchas técnicas pero su ejecución práctica es como una danza y se es incapaz de aplicar estas técnicas en combate.

En el arte marcial del pretencioso, uno se mueve mucho sin entrenar realmente ya que, sobretodo, habla frecuentemente de proezas prodigiosas. Se provocan peleas y se ofende a los demás. Según las circuntancias se corre el riesgo de destuir o de deshonrar a la familia.

En el arte marcial del budo se consigue el éxito a través del trabajo permanente. Uno se mantiene en calma incluso cuando los otros se muestran agitados y se gana dominando el espíritu del adversario. Con la maduración del arte, se llegan a manifestar capacidades superiores y sutiles, a permanecer impasible en no importa qué situación, a no estar fuera de si. Y si se trata de manifestar la lealtad hacia su señor o hacia sus padres, entonces uno se convierte en un tigre feroz, en un águila... Con la rapidez visual de un pájaro se puede vencer a cualquier enemigo.

El objetivo del arte marcial consite en dominar la violencia, en convertir en inútiles a los soldados, en proteger al pueblo, en desarrollar la calidad de la persona, en asegurar al país la tranquilidad, en conseguir una armonía entre todos los grupos, y después, incrementar los bienes de la sociedad.

Estas son las siete virtudes el arte marcial elogiadas por el santo maestro Confucio. Se trata de un principio único para el estudio y para el arte marcial.

Inútiles son las artes marciales del intelectual y del pretencioso.

Deseo que prosigais en el sentido del arte marcial del budo y que seais capaces de reaccionar adecuadamente ante las situaciones cambiantes con la finalidad de dominarlas. He escrito esto sin ninguna reticencia, pero es con este espíritu que debeis continuar profundizando en vuestro entrenamiento.

Bucho Matsumura. El 13 de mayo. A mi discipulo Kuwae".

Notas:

1- Hay discusión sobre la fecha exacta del nacimiento de Matsumura. Kenji Tokitsu la fija en 1809 mientras que otros autores las situan en 1796, 13 años antes, e incluso, algunos, en 1792.

2- El siguiente enlace lleva a un artículo sobre el mismo tema en italiano que incluye imágenes del documento y lo fecha en mayo de 1882. http://www.karate-cesena.it/karate-cesena/le-sette-virtu-marziali-di-bushi-matsumura.html

domingo, 10 de agosto de 2014

El nunchaku-jutsu del maestro Kanazawa

Otras veces he escrito en este blog la importancia que el maestro Hirokazu Kanazawa (fundador de Shotokan Karate-do International Federation -SKIF) da en su sistema a los trabajos complementarios no directamente, o históricamente, relacionados con Shotokan-ryu. En otras entradas he explicado la incursión de su karate en otros estilos tradicionales como Goju, Shito, Shorin y también Taikyokuken, así como en el kobudo de Okinawa. En este último apartado el maestro siempre ha dejado claro en sus obras, al menos de forma implícita, que sus propuestas con armas, bo y nunchaku básicamente, no son estrictamente "kobudo" de Okinawa o Ryukyu, sino más bien una forma de completar el entrenamiento en karate-do añadiendo buki-jutsu o sea el manejo de las armas de kobudo.

Sin duda, de todas las armas, el maestro Kanazawa destaca el nunchaku como la más interesante por la riqueza de movimientos posibles y por los beneficios que reporta a la mejora de la coordinación general en el practicante.

Hirokazu Kanazawa sensei en una guardia preparatoria característica: Jodan Ichimonji kamae, kokutsudachi.
Aunque el maestro Kanazawa no suele enseñar formalmente su propio sistema de nunchaku sí que se ha preocupado en divulgarlo en varias obras, entre ellas la imprescindible "Nunchaku. Dynamic training" (Dragon Books, 1982, entre otras ediciones) dedicado íntegramente al tema; y también ha introducido amplios apartados dedicados al nunchaku-jutsu en sus libros "Black belt karate. The intensive course" (Kodansha, 2006) y en "Karate. Roku Shukan de Kowaku naru" (Fukushodo, 2000), así como en ediciones más antiguas de todas estas obras en diversos idiomas.

Kanazawa nunchaku-jutsu

Las particularidades del sistema, obviamente inspirado en Ryukyu kobudo pero con una mayor riqueza de movimientos y técnicas, añadidas a la dinámica corporal propia del karate Shotokan, comienzan por el diseño del nunchaku. La longitud del kon es mayor a la habitual sobrepasando ampliamente la longitud del antebrazo medida desde la muñeca (el nunchaku más largo del que habitualmente se usa en Okinawa y más parecido al usado en el sistema Inoue de Ryukyu kobujutsu). En segundo lugar una cadena (kusari) sustituye la más tradicional cuerda (himo). En tercer lugar esta cadena es también más larga de lo habitual. Si bien es verdad que estas características parecen dificultar un poco el control del arma también es verdad que permiten realizar los amplios movimientos que el sistema incluye con aplicaciones más bien calisténicas que puramente marciales.

Kamae del maestro Kanazawa. Se puede observar la mayor longitud de la cadena (kusari). (En esta imagen la longitud de los kon en menor que la que se muestra en otras fotos).

Kamae

El sistema incluye hasta 34 posiciones preparatorias (kamae), tanto con uno como con dos nunchakus. Es sin duda un número muy superior al que se encuentra en los sistemas de Okinawa-Ryukyu kobudo tradicionales. Las posiciones utilizadas se corresponden con las de Shotokan-ryu, básicamente Renojidachi, Zenkutsudachi, Kokutsudachi, Sagiashidachi, Nekoashidachi y Motodachi. Los kamae llevan implícitos los correspondientes movimientos defensivos (uke), ya sean con las dos partes de nunchaku juntas o separadas.

Furi

Las técnicas de golpeo (furi) son similares a las otros estilos aunque nunca se utiliza el sistema de recogida junto a la cadera contraria de la mano que golpea como se hace normalmente en los estilos de Ryukyu kobudo de linaje Taira. En los volteos se pone el máximo énfasis en la amplitud del movimiento. Existen golpes de dudosa aplicabilidad marcial (por debajo de la pierna e incluso de la propia ingle) pero sin duda estan diseñados para las aplicaciones de "salud" más que para su utilización en defensa personal.

Tecnicas de furi realizadas por el maestro Kanazawa en su obra dedicada a nunchaku-jutsu.

En sus obras más recientes también incide en la importancia del nunchaku.

Kata

Esta es la parte más original del sistema. Existen dos kata creados por el maestro Kanazawa denomidados Bu Ho no Kata  y Ju Ho no Kata. Son complejos y de un elevado dinamismo por lo que se diferencian mucho de los katas clásicos de kobudo. Hay que recordar que en los sistemas de Okinawa-Ryukyu kobudo no se conservan Koryu-kata de nunchaku, siendo la mayoría de creación más o menos moderna y bastante simples. Como su nombre indica Bu Ho no Kata contiene técnicas aplicables a situaciones "reales" incluyendo defensas y contras para ataques de mano/pie desnudos y agarres, pero también aplicables a ataques con palo (bo-dori); katana (tachi dori) o cuchillo (tanto dori). Por el contrario el segundo kata, Ju Ho no Kata, es definida por el mismo maestro Kanazawa como "método para la salud". En teoría los volteos estan diseñados para estimular determinados puntos del cuerpo (al impactar contra el del que lo realiza) y por supuesto destinados al estiramiento general y a la mejora/mantenimiento de la movilidad.

En sus obras antiguas y recientes el maestro Kanazawa hace incapié en la importancia que tiene para los karatekas, especialmente para los más veteranos, la práctica con armas tradicionales utilizadas como "extensiones" del propio cuerpo. Como ejercicios de coordinación (y con la debida prudencia y pedagogía) también se pueden trasmitir estas técnicas a los niños.

Por lo visto el maestro ha enseñado su métodos personalmente en los últimos años de su larga trayectoria profesional como se puede ver en las dos fotografías que aparecen aquí debajo, correpondientes a un gasshuku celebrado en 2009. En los videos colgados en youtube por Ryusho Suzuki sensei, se le puede ver practicando nunchaku jutsu con un grupo de niños y jóvenes karatekas.




miércoles, 16 de octubre de 2013

Kinjo Hiroshi, ¿el último eslabón entre el karate clásico y el moderno?

Kinjo sensei (1919-2013) adoptando su clásico kamae. 
Hace menos de dos días me he enterado vía redes sociales de la muerte del maestro Hiroshi Kinjo (1919-2013), a los 94 años de edad. He creido que lo menos que puedo hacer desde este modesto blog dedicado al karate-do es dedicar un post a este maestro que seguramente es un gran desconocido por un alto porcentaje de karatekas a pesar de ser considerado por los estudiosos de nuestro arte marcial como un auténtico referente y, probablemente, como el último eslabón viviente que quedaba entre el karate clásico y el moderno. Según sus biógrafos y colegas Kinjo sensei era una auténtica enciclopedia viviente del karate y de su filosofía y técnica.

A pesar de su importancia hay pocos datos públicos del maestro Kinjo, aunque hoy en día, gracias a los recursos de internet y los esfuerzos de algunos estudiosos occidentales por dar a conocer su labor podemos saber algo de él. Resumiendo mucho estas aportaciones, podemos decir que Hiroshi Kinjo (金城裕) nació en Shuri (Okinawa) el 14 de Febrero de 1919. Por tanto su infancia transcurrió en una época dorada del Karate, coincidiendo con los inicios de su difusión pública. Así, se inició en To-dé (Karate) a muy corta edad de la mano de su abuelo Kanagushiku Okina y más tarde tuvo como maestros a dos de los legendarios karatekas ryukyuanos del momento, Hanashiro Chomo y Oshiro Chodo.

De estos dos maestros del Shurite solo hay que decir dos palabras para ver de que fuentes bebió Kinjo sensei desde su juventud: Chomo Hanashiro (1869-1945) estudió Shurite bajo la tutela del mismísimo Sokon "Bushi" Matsumura y también aprendió de Anko Itosu. Oshiro Chodo (1887-1935) fue un famoso experto en kobudo, estudiante de Masaru Chinen, apodado "Yamani" y del que proviene la escuela de kobudo conocida hoy como Yamani Ryu. Kinjo sensei también aprendió de Ambun Tokuda y de Shimpan Gusukuma (este último también alumno de Itosu), entre otros muchos.

Pienso que, sobre todo, el maestro Kinjo fué un intelectual del karate-do y quizás por esto, desgraciadamente, es tan desconocido por muchos practicantes de base, que suelen conocer a los famosos maestros más por sus proezas físicas que por sus aportaciones históricas y filosóficas al karate-do.

La aportación de Kinjo sensei a la documentación histórica del karate es de gran importancia. Entre sus hallazgos más conocidos está el descubrimiento de la única fotografía conocida del maestro Anko Itosu y de ser el depositario físico del parte del legado de este gran maestro.

Su aportación al desarrollo a la organización del karate moderno tampoco es despreciable y de hecho fue uno de los primeros (aunque no el único) que experimentó a mediados del siglo XX con el uso de bogu (protecciones) para la práctica del kumite, aunque ciertamente no con un objetivo deportivo en el sentido actual de la palabra. Fue cofundador de la primera federación japonesa de karate, juntamente con el maestro Yasuhiro Konishi (Shindo Jinen Ryu) otro referente del karate-do del siglo XX.

Su obra se ha visto reflejada en muchos libros y artículos de investigación aunque, desgraciadamente casi ninguno se ha traducido del japonés. Su último libro “Del To-dé al Karate” (Tou-di kara Karate madé), publicado en 2011, ha sido reseñado por el investigador Andreas Quast, por lo que poco puedo añadir a parte de insertar aquí el enlace: http://ryukyu-bugei.com/?p=1060

Portada del último libro del maestro Kinjo: Del To-dé al Karate (2011)
Otro documento importante que deja el maestro Kinjo es un DVD en el que explica los fundamentos de su técnica. Su título “El regreso al karate tradicional” (Yomigaeru dento karate), lo dice todo. Algunos fragmentos se pueden ver en youtube: http://www.youtube.com/watch?v=t710HVaW7Qs

Una de las aportaciones interesantes es la entrevista que le hizo hace unos años el maestro Patrick McCarthy que fue alumno directo suyo y que también está disponible en la red.

También existe una página web sobre el maestro, que, aunque está solamente en japonés, incluye una interesante galería de fotografías: http://www.ab.auone-net.jp/~hiro811/saito/jin_cheng_yuno_xiangi_chunopeji.html

Web dedicada a Kinjo sensei.
Finalmente, en youtube también se puede ver un pequeño vídeo basado en una película de 8 mm en el que se puede ver al maestro Kinjo realizando el kata Oyadomari Passai: http://www.youtube.com/watch?v=Y43H37qyUS8

No es el objetivo de este post redactar una biografía de este hombre –algo que el lector, como yo mismo he hecho, podrá encontrar fácilmente en la red (aunque sin demasiada profusión)-. El objetivo era solamente, ante su reciente fallecimiento, dejar constancia de ello en este blog, por justicia a su papel en el desarrollo de nuestro arte marcial y, si es que ello tiene algún significado , como humilde agradecimiento de mi parte a su inmensa labor. Con su muerte desaparece uno de los último karatekas que bebió directamente de las fuentes originales.

domingo, 16 de junio de 2013

Tomato Sensei

Ya he hablado otras veces de la serie de DVD publicada hace unos años por MVD Communication para la editorial Karate Bushido dedicada a los veteranos del dojo de karate de la Universidad de Keio, en  el que enseñó en maestro Gichin Funakoshi. En estos vídeos una docena de veteranos karatekas, la mayoría nonagenarios o casi, hablan de sus experiencias en la época en la que estudiaron bajo la supervisión de Funakoshi Gichin y muestran el karate que todavía siguen practicando.
Me llamó la atención que en una entrevista a dos de los protagonistas, Akiyoshi Iwamoto sensei y Mamoru Kase sensei, los dos alumnos de Funakoshi en Keio, el primero de ellos contara divertido que los estudiantes se mofaban del maestro (entiendo que de forma cariñosa) porque al entrenar su rostro enrojecía mucho. Por este motivo le pusieron un apodo: "Tomato sensei", es de suponer que a sus espaldas.

Funakoshi GIchin practicando Jitte
Digo que me llamó la atención por tres motivos.
El primero porque Akiyoshi Iwamoto no parece dar más importancia a esta anécdota que la que realmente tiene. Poner un apodo a un venerado maestro de karate y reírse de ello puede parecer irrespetuoso para los que tienen una imagen demasiado "sagrada" de todo esto. Pero realmente, ¿cuantos de nosotros no le hemos puesto a veces un apodo a alguien, a un profesor o a un compañero y nos hemos carcajeado con ello, generalmente a sus espaldas?. En realidad lo que demuestra este comentario es la familiaridad y la normalidad de la relación entre los alumnos y el maestro, casi miembros de una misma familia en un ambiente de dojo tradicional. Lo hacían sin malicia alguna y no por este motivo dejaban de respetarle como a un gran maestro. Esto aleja el ambiente de dojos como el de Keio, en los años 30 o 40 del siglo XX, del que se vive en algunos clubs de karate modernos pseudotradicionales, muchos de ellos occidentales, en los que un comentario jocoso contra el "maestro" se consideraría casi un "pecado".

El segundo motivo fue que al oír este comentario pensé inmediatamente en un texto escrito por el maestro Itosu Anko, traducido por Kenji Tokitsu. Se trata de unas "instrucciones" para el entrenamiento dictadas en 1908 por Anko Itosu (uno de los maestros de Funakoshi).  En una de ellas (la número nueve), dice literalmente: "Si durante el entrenamiento en karate se fuerza demasiado en relación a la propia capacidad física, el rostro y los ojos van a enrojecer mucho porque el Ki remonta. Hay que prestar atención a ello ya que es perjudicial para la salud". Por lo visto Funakoshi sensei no hizo mucho caso de esta instrucción de su maestro o, en caso contrario, el enrojecimiento de la piel del rostro y d la cabeza durante el ejercicio no tiene porque ser un síntoma de algo malo ya que puede estar relacionado con la fisiología propia, el color de la piel, la red de capilares, etc. De hecho Funakoshi sensei disfrutó de muy buena salud toda su vida y murió a casi 90 años de edad, sin dejar de practicar karate.
Anko Itosu. El maestro consideraba perjudicial el enrojecimiento.
En tercer lugar me llamó la atención porque el enrojecimiento del rostro y de la cabeza es una característica que siempre me ha "distinguido" durante mi práctica del karate. Como se puede ver en las fotos mi cabeza y mi cara se convierten en un auténtico "tomato" cuando entreno lo que me ha valido no pocos comentarios jocosos sobre mi aspecto físico al finalizar las sesiones, sobre todo en verano. Pero, visto lo visto, creo que no me molestará que mis alumnos me llamen algún día  "Tomato sensei". Creo que incluso me va a gustar...


Entrenando y "rojo como un tomate"

martes, 14 de mayo de 2013

Nuevo reto

(Traducción al castellano de la última entrada en mi otro blog)

En mi progresión en el arte del kobudo me enfrento a un nuevo reto. Tonfa (o tunfa, o tuifa) es seguramente un utensilio que resulta familiar a mucha gente. Su origen es incierto pero parece proceder de la zona de Indonesia donde pasó a Okinawa para convertirse -de la mano del karate- en un arma formidable de defensa. Tanto es así que una versión de porra inspirada en la forma y el manejo de este utensilio campesino se incorporó en los años 70 como arma defensiva a la mayoría de policías del mundo. A lo largo de mis años de intrusión (que no de dedicación) dentro del arte del kobudo (que inicié en Madrid en los años 80) he ido dejando de lado la práctica del tonfa para centrarme sobre todo en bo-jutsu, sai -jutsu y nunchaku-jutsu. Ahora he empezado a redescubrir el interés de esta especialidad hasta el punto de que en los últimos meses prácticamente he basado mi entrenamiento de kobudo en tonfa-jutsu. El regreso al contacto con la madera equilibra de nuevo el entrenamiento con las otras armas. En el sistema Taira la alternancia hierro-madera en el aprendizaje y progreso de las diferentes Buki (armas) no parece casual: hierro-madera/hierro-madera/hierro-madera ... (Tekko/ bo-nunchaku / sai / tonfa / kama ...).

Tonfa-jutsu no está exento de grandes dificultades. Como ha ocurrido con las versiones peliculeras de nunchaku (hasta el punto ridículo exhibido por algunos 'expertos' que convierte esta arma en 'muy peligrosa' pero sobre todo para el mismo que cree dominarla), el manejo de tonfa no consiste sólo con saberlo voltear al estilo "kung-fu spaghetti". La transferencia de energía desde el suelo al arma pasando por la cadera es la principal dificultad. Sólo así la fuerza centrífuga imprimida a la madera con el uso del brazo y la muñeca tendrá efectividad y no quedará en la simple vistosidad del volteo. Y es en esta conexión donde entra el que para mí es el "secreto" del kobudo: es indisociable de la práctica seria del karate. Pienso que sin una buena base en karate nunca se puede dominar el arte de las armas campesinas de Okinawa. Karate y kobudo son como las dos ruedas de un carro.
Mi viejo par de tonfa.

martes, 9 de abril de 2013

Katas Goju-ryu en el estilo Shotokan


Como practicante de Shotokan de la línea del maestro Hirokazu Kanazawa, a veces se me interroga sobre hasta que punto en nuestra línea (Shotokan Karate-do International) se aprenden y practican algunos katas pertenecientes al estilo Goju-ryu. 
Kata "Seipai"
Esto es debido a que el maestro Kanazawa ha explicado en algunas entrevistas que al crear su propia línea técnica tuvo el interés en aprender y transmitir algunos de los katas Goju para trabajar, digamos,  los aspectos más 'internos', del karate  ampliar el abanico de técnicas, enriquecer la dinámica corporal o, en definitiva, obtener una visión del arte desde otra perspectiva. Además el maestro Kanazawa ha demostrado públicamente alguno de estos katas en cursos y exhibiciones, de las que existen videos que se han difundido a través de internet. El historiador Harry Cook en su libro “Karate Shotokan, a precise history”, reproduce unas declaraciones realizadas por Hirokazu Kanazawa en una entevista para la revista Fighting Arts International, publicada en 1989, cuando el maestro se separó de la JKA para crear su propia organización. En esta entrevista Kanazawa sensei dice lo siguiente: "El Shotokan versión S.K.I. no será diferente. Aún así incluirá varios tipos de kata: katas especiales para jóvenes, katas extraídos del Goju-ryu y del Shito-ryu para los practicantes de edad madura y formas suaves inspiradas en el taichi para los mayores”.
Sin embargo estos katas especiales no han llegado a formar parte nunca del programa oficial SKI, aunque algunos de sus seguidores sí que los practican de forma más o menos habitual ya que el maestro los ha enseñado en algunos seminarios. Estos katas Naha-te (ya sean versiones Goju o Shito) de la Shotokan SKI son, fundamentalmente, Seyunchin (o Seienchin), Seipai y Tensho.
La incursión de maestro Kanazawa en otros estilos -también en Shorin-ryu con la introducción en el sistema SKI de una versión de Tomari no Chinto que denomina Koryu Gankaku o Gankaku-sho; o la creación del kata Nijuhachi ho, que incluye pasajes y acciones de Nipaipo, de Kururunfa o de Hakutsuru, entre otros-, es bien conocida.


 Lo que sí está claro es que durante el desarrollo del Shotokan los seguidores de Gichin Funakoshi incorporaron al estilo numerosos katas, sobretodo de Shuri y Tomari que Funakoshi no enseñó originalmente. Muchos de ellos, aunque no todos, se incorporaron al Shotokan a través de Kenwa Mabuni, pero también de otros expertos, entre ellos Kanken Toyama. Pero, ¿hasta que punto hubo en los orígenes del Shotokan histórico influencia de Goju-ryu e incorporación de algunos de sus katas?

Un dato poco conocido indica que al menos un kata Goju-ryu –Tensho- fue practicado y transmitido por Gichin Funakoshi a algunos de sus alumnos. Este testimonio ha sido facilitado recientemente por un discípulo de Funakoshi sensei en la Universidad de Keio. Se trata de Akiyoshi Iwamoto sensei, que entrenó bajo la tutela de Funakoshi  durante 11 años, hasta la edad de 29. Según este veterano karateka en Keio se practicaba, y se sigue practicando, el kata Tensho, ya que lo enseñó el maestro Funakoshi. La versión que Iwamoto sensei muestra de este kata en un video sobre el dojo de Keio editado por Karate Bushido no coincide completamente con ninguna de las conocidas en diferentes ramas de Goju-ryu o Shito-ryu, aunque la primera parte del kata sí que es idéntica a la de Shito.
Esta versión se realiza con tres pasos al frente y tres atrás. La respiración es profunda pero  natural (como en Shito) y las series koken-teisho (arriba-abajo y fuera dentro) se realizan rápidamente y con kime. Los tres pasos hacia atrás se realizan una parte con kime (koshi kamae) y una parte con concentración, con palmas abiertas hasta nivel jodan. El último koshi kamae contiene kiai y, a continuación, para terminar, se realiza un único mawashi uke también rápido.

 Si realmente el maestro Funakoshi enseñó este kata en Keio, tal y como afirma Iwamoto sensei,  éste es un dato muy poco conocido que para mi ha supuesto una auténtica sorpresa. ¿De quien lo aprendió Funakoshi?. ¿De Kenwa Mabuni?, ¿o directamente de Chojun Miyagi?, con quien también tuvo una buena relación en Japón?. No conozco la respuesta.

Referencias:

Harry Cook. Shotokan Karate. A precise history.

Hirokazu Kanazawa. Karate. The complete kata.

Karaté Bushido Editions. Karate Shotokan. Keio. Les éleves de Gichin Funakoshi. Vol. 2 (video).

martes, 25 de diciembre de 2012

Shotokan y Kobudo

Parece que, de todos los estilos de karate-do, en Shotokan-ryu es el único en el que, en la actualidad, el kobudo de las islas Ryu Kyu no forma parte del programa normal de aprendizaje y entrenamiento. Aunque es verdad que el kodudo actualmente tampoco no se practica de forma habitual en otros estilos japoneses, llamémosles “deportivos” o “federativos”, en los estilos que podríamos llamar “tradicionales”, este arte marcial, en mayor o menor medida, constituye un apartado importante del programa técnico, especialmente en el karate de Okinawa.

Se ha escrito bastante sobre los motivos del por qué el kobudo se perdió en el Shotokan a pesar de que en los años 20 y 30 su práctica era habitual como demuestran numerosos documentos gráficos, al menos en lo que se refiere a bo-jutsu y sai-jutsu.

Pero es que, en realidad, la tradición del kobudo no se perdió en el Shotokan sino que su práctica se fue abandonando en el seno de la que después sería la máxima organización de este “estilo”: la Nihon Karate Kyokai (o Japan Karate Association-JKA) a través de la cual el Shotokan se difundió desde el Japón al resto del mundo.

Sin embargo en otras ramas derivadas de las enseñanzas de Funakoshi sensei, el kobudo siguió formando parte del programa de aprendizaje y a través de ellas se ha mantenido hasta nuestros días.
Este sería por ejemplo el caso del Shotokan de la Universidad de Keio, donde el bo-justu de Okinawa se mantuvo vivo y todavía hoy en día se practica. Los dos katas de bo-justsu que se han conservado en esta línea Shotokan son los mismos que estudian también como katas de base en la mayoría de estilos de karate-do y organizaciones de kobudo de Okinawa. Estos dos katas que se mantienen en el Shotokan de Keio se llaman allí Shuji no kon (o Shushi no kon) y Sakugawa no kon, aunque se trata de versiones bastante simplificadas. El Shuji no kon de Keio es una variante simplificada del Shushi no kon sho que se practica en las organizaciones de kobudo de linaje Taira. Sakugawa no kon está todavía más simplificado y esquematizado pero sin duda también se asemeja más al la forma sho de este kata practicada en la mayoria de organizaciones de Okinawa.


(Las fotografías modernas de este montaje son capturas del DVD de Karate de Keio (Katas & Bunkai, volumen 1) editado por MDV y por Bushido)

¿De donde proceden estos katas? Es bien sabido que en los años 30 del siglo XX el kobudo se introdujo en el Shotokan de la mano del maestro Shinken Taira, considerado uno de los “padres” del kobudo de Okinawa moderno, que lo recopiló y codificó creando a la vez algunos katas nuevos. Se da la circunstancia de que Taira sensei fue por esta época alumno de karate de Funakoshi sensei y por lo tanto miembro del Shotokan original. Taira sensei había estudiado kobudo, no en su isla natal, Okinawa, sinó en Japón, siendo su maestro otro okinavés emigrado a la metrópoli: Moden Yabiku sensei, gran experto en kobudo de un estilo clásico de este arte llamado Ufuchiku-ryu.

Pero los katas de Kobudo que se enseñan en el Shotokan de Keio no fueron los únicos que se practicaron en el estilo. Al menos dos katas más de bo-justu formaron parte del programa Shotokan gracias al interés por el kobudo que tenia el hijo del maestro Funakoshi, Yoshitaka. Juntamente con otro destacado alumno del Shotokan, Tomosaburo Okano (que más tarde sería el fundador del Kenko-Juku) crearon el kata llamado Matzukaze no kon. Este kata, creado especificamente de acuerdo con las características técnicas del Shotokan, fue transmitido a la actualidad a través de Okano sensei (Kenko juku Shotokan) y también al Shotokai mediante Shigeru Egami sensei.


(Fragmento del kata de kobudo propio de Shotokan Ryu: Matzukaze no kon)

Aunque no está claro si dentro de la JKA “alguien” retuvo y transmitió este kata, todo indica que seguramente fue así ya que existe un vídeo en el que se ve al maestro Hiroshi Shirai demostrándolo en los años 70.



Actualmente existen también en la red ver videos de Okano Tomosaburo paracticando bo, sai, nunchaku y tonfa-jutsu:



Un cuarto kata de bo-jutsu se puede considerar también practicado dentro del Shotokan histórico. Se trata de Shirotaru no kon, creado también por Moden Yabiku.

Finalmente, algunas fuentes afirman que el el Shotokan el maestro Funakoshi también practicaba Tenryu no kon. Un kata con este nombre fue creado por Oshiro Chojo y transmitido al Shotokan por Kanken Toyama sensei, fundador de Shudokan, seguramente a través de Yoshitaka Funakoshi que era en el dojo el que al parecer tenía máximo interés en el kobudo. Otros katas practicados en aquellas fechas por Yoshitaka Funakoshi fueron Sueyoshi no kon y Hakuson no kon.


(Yoshitaka Funakoshi practicando bo kata)

No es descartable, y así lo indican algunas fuentes, que el maestro Gichin Finakoshi hubiera aprendido los katas de bo de su propio hijo, aunque algún conocimiento debía de haber adquirido ya en Okinawa porque en una fotografía del año 1921 correpondiente a la famosa demostración ante el príncipe heredero de Japón, en Shuri (Okinawa), aparece con sus alumnos (?) empuñando armas de kobudo (bo y sai).


En imagenes bien conocidas se puede ver al maestro Gichin Funakoshi practicando kata de bo en solitario o bien sai contra bo, con Isao Obata y no deja de llamar la atención que Funakoshi sensei, en su primer libro de karate, Rentan Goshin To-de Jutsu (1922), eligiera un par de sais para ilustrar la contraportada.


Como se puede ver el Kobudo sí forma parte del Shotokan tradicional aunque, por razones que se desconocen con los años se perdiera -el incluso se menospreciara- en la organización central de este estilo (la JKA). En casi todos los demás estilos de karate japonés el kobudo también fue introducido en la época histórica del Shotokan sobretodo por parte de Shinken Taira a cuyo linaje pertenecen también muchas de las organizaciones de kobudo en Okinawa (a excepción de otras lineas independientes como son por ejemplo Yamanni Ryu o Matayoshi kobudo).

Como practicante de Shotokan reivindico la practica del kobudo como parte de la tradición del estilo y para mí su práctica supone un complemento indispensable de las técnicas de mano vacía.

Algunas referencias:

Henning Wittwer.Leere Hände und Stock im orthodoxen Shōtōkan-Ryū. http://gibukai.blogspot.com (Marzo 2011).

Patrick McCarthy. The classical kata of Okinawan Karate.

Harry Cook. Karate Shotokan. A Precise history.