jueves, 23 de agosto de 2012

Los alumnos "ocultos" de Gichin Funakoshi. I. Shozan Kubota

Con este título genérico tengo la intención de publicar periódicamente algunos artículos sobre las lineas Shotokan más desconocidas. Muchos de los alumnos de Gichin Funakoshi, y por extensión, de su hijo Yoshitaka, continuaron sus enseñanzas y fundaron diversas organizaciones i escuelas hoy en dia residuales dentro del karate-do. Estos maestros, o sus sucesores, denominan Shotokan a su karate aunque, muchas veces, no tenga nada que ver con lo que hoy conocemos por este nombre.Resulta muy interesante una aproximación a este Shotokan "oculto" o a los estilos que de él se derivaron, desconocidos o ignorados por la mayoría de karatekas. Quiero advertir a los seguidores y posibles lectores eventuales de este blog que no pretendo hacer ninguna investigación ni nada parecido. Se trata simplemente de artículos divulgativos redactados con la información, a veces demasiada información, actualmente disponible. Y también contienen buena parte de opinión y de intertrpretación personal. Los errores que pueda haber de tipo histórico (antes de que nadie me meta un paquete por ello), los asumo completamente y cualquier aclaración o dato será bien recibido. El primer post está dedicado a un "misterioso" alumno de Funakoshi O-Sensei: Shozan Kubota.

Existen muy pocos datos sobre el maestro Shozan Kubota. En los últimos años su nombre ha sido divulgado solamente por algunos karatekas interesados en la historia y la evolución del karate gracias a la controvertida obra de Gennosuke Higaki sobre los katas Shotokan, sus bunkai "verdaderos" y una supuesta transmisión secreta, casi esotérica desde Funakoshi Gichin hacia alguno de sus deshi entre los cuales se encontraría, precisamente, Kubota sensei. La citada controversia sobre los libros de Higaki se inicia con las dudas sobre la identidad de este autor ya que supuestamente se trata de un seudónimo. Igualmente los datos que aporta sobre Shozan Kubota, aunque incluyen fotografías, no son fácilmente verificables. El historiador del karate-do Harry Cook no menciona en su libro Shotokan, A precise History a Shozan Kubota entre los alumnos de Funakoshi. Por su parte, otro estudioso de la historia y de la sociología del karate, Tokitsu Kenji, cita en su libro Historia del karate-do un testimonio de Kubota sensei sobre el maestro Shigeru Egami del que, al parecer, era su junior en el Shotokan. Pero Tokitsu tampoco aporta ningún dato biográfico sobre Kubota Sensei aunque parece ser que entrenó con él en los años 70.

Sin embargo, en el libro de Harry Cook, Shotokan Karate, a precise history, se publican dos fotografías de Shozan Kubota, dos imágenes que seguramente pasaron desapercibidas al mismo autor de la obra ya que, como he dicho, aunque resulte extraño, no aparece ninguna referencia sobre él en el texto. En la primera de las fotografías "descubrí" a Shozan Kubota utilizando una lupa. Se trata de una pequeña imagen que forma parte de un póster reproducido en la página 170 de la versión francesa del libro de Cook. Este póster, que el autor fecha en el año 1952, contiene 14 fotografías sobre las actividades en Japón del Strategic Air Command del ejército norteamericano (SAC), una fuerza de élite que en la postguerra se instruyó en artes marciales con los principales maestros del momento. El mismo Funakoshi Gichin supervisó la instrucción en karate.
En la citada minifoto aparece el maestro Shozan Kubota junto con los otros grandes del Shotokan del momento: Gichin Funakoshi, Masatoshi Nakayama, Hiroshi Noguchi y Isao Obata. Junto a la foto aparecen, rotulados a mano, los nombres y los grados. Nakayama, Obata y Noguchi eran 5º dan, el máximo grado que se otorgaba por aquel entonces en el Shotokan. El maestro Funakoshi aparece, por supuesto, sin grado, y Shozan Kubota, como 4º Dan, lo que indica que entonces era uno de los "grandes" instructores de la organización de Funakoshi.



En la misma edición del libro de Harry Cook, en la página 172, Shozan Kubota aparece en otra fotografía juntamente con instructores de Judo, Aikido y Karate del SAC. Arrodillados al frente del pequeño grupo aparecen de izquierda a derecha Hidetaka Nishiyama, Isao Obata y Shozan Kubota. De éste último, en el pie de foto pone "DESCONOCIDO" (las mayúsculas son mías).



Para mi no hay ninguna duda de que se trata de Kubota sensei: primero porque por esta época, según Gennosuke Higaki, era instructor del SAC ("1952 (Shozan Kubota) Taught karate to officers from the US Air Force physical education department as a representative of karate instructor's organization, of which Master Funakoshi was head": Higaki, 2006: 64). Y segundo porque su rostro resulta inconfundible si se compara con las fotografías que ofrece Higaki del maestro, ya mayor: una cara amplia, una gran cantidad de pelo y una gran boca siempre sonriente.



Hay que decir que el libro de Higaki es posterior a la primera edición de A precise history, pero anlaizando el índice de la segunda edición (no he leído el libro) tampoco aparece el nombre del "misterioso maestro".
Uno tiene la sensación de que el nombre de Shozan Kubota estaba predeterminado a "desaparcer" de la historia del karate Shotokan. El libro de Higaki, más allá de cualquer controversia, recupera su imagen y su cronología y aunque muchos hayan tratado de fantasiosos algunos de los datos que allí se ofrecen (especialmente en refrencia a un supuesto "pacto secreto" entre maestros para no trasmitir determinados conocimientos) supone, que yo sepa, la única aproximación a este alumno de Gichin Funakoshi en una lengua occidental (al menos existen varios reportajes sobre Shozan Kubota en revistas japonesas de karate de los años 80). Segun Higaki, también entrenó con Kenwa Mabuni(del que obtuvo el 5º dan antes de 1952 cuando en Shotokan seguía figurando como 4º dan, grado obtenido del maestro Funakoshi en 1944), instruyó en diferentes universidades y declinó formar parte de las organizaciones deportivas del karate japonés por no coincidir con sus propios valores.

¿Fué la oveja negra del shotokan para desparecer de su historia oficial? Quizás nunca lo sepamos.

martes, 21 de agosto de 2012

Agosto...

En agosto, dojo cerrado... Una costumbre que desgraciadamente se ha ido imponiendo en los últimos años debido a la progresiva comercialización. En nuestra sociedad moderna resulta de cada día más difícil mantener viejas costumbres, entre ellas que el dojo no tuviera puertas y estuviera abierto todo el día para que los adeptos pudieran entrenar a cualquier hora. Si no tenemos la suerte de disponer de un garaje, jardín o terraza, o facilidades para acceder a un lugar tranquilo al aire libre (en una instalación deportiva te sientes demasiado observado y "rarillo" si entrenas en solitario...), muchas veces durante este mes dejamos de entrenar.Yo procuro que no sea así y además, en mi caso tengo la suerte de disponer de espacios en casa y en el campo, pero no todo el mundo puede.
(Uno de mis lugares de entrenamiento al aire libre) Aún así en agosto se rompe la rutina, incluso los que como yo seguimos trabajando durante el tradicional mes de "vacaciones". Pero romper la rutina no significa dejar de entrenar. En mi caso aprovecho el mes para hacer ejercicio físico en el campo (básicamente caminar ya que vivo en país montañoso) lo que ayuda a fortalecer el tren inferior y a mantener un buen estado de forma. Otra posibilidad es aprovechar el receso para trabajar los katas más olvidados, experimentar con los de otros estilos (en mi caso shorin ryu y goju ryu, añadidos a mi estilo base, shotokan), trabajar un poco más de kobudo, siempre demasiado relegado por falta de tiempo.
(Herramientas siempre a punto) También aprovecho para realizar experimentos como por ejemplo fabricando herramientas caseras de kigu-undo (como los nigiri-game de la foto) y ejercitarme con ellas.
(Nigiri game) También aprovechar las veladas, más largas, para meditar o leer sobre el karate-do, escribir en el blog y compartir experiencias con otros karatekas a través de las redes sociales. Vamos que en agosto no hay excusa para los que sentimos en Budo como parte de nuestras vidas. Lo que siempre digo: en el budo no pueden existir las vacaciones! (PD. Reconozco que vivo en un lugar privilegiado con cientos de posibilidades a mi alcance y que no es lo mismo vivir en una gran ciudad. Pero aún así conozco a muchos que disponiendo de las mismas ventajas, en agosto desconectan y cuelgan el dogi...).